Entrevistamos al director de cine Joan Paüls

 

1-Estudiaste audiovisuales, por qué te decantaste por el cine y no por otra rama de estos?

Yo llegué al mundo audiovisual a través de la escritura, así que mi principal objetivo es contar historias, y el cine es la madre de todas las expresiones para hacerlo. 

 

2-En tus producciones eres el guionista, director y editor. Te gustan todas tus funciones por igual o alguna te tira más? 

En mis proyectos, siempre soy el director (sino ya no serían ‘mis’ proyectos) y normalmente también el guionista. Pero no tengo ningún problema en trabajar en proyectos que han nacido y han sido escritos por guionistas.

Hasta la fecha, mi modo preferido de trabajar es co-escribiendo el guión con un guionista en un proceso colaborativo. Igualmente, un director debe hacerse siempre suyo el guión para dirigir un proyecto. Respecto los roles diferentes en una misma producción, creo que es una práctica habitual en cortometrajes o proyectos de bajo presupuesto. Es un buen aprendizaje que te forma por el tan buscado ‘hombre orquestra’.

 

 

3-Viendo tus cortometrajes todos tienden a ser muy emotivos. Tiene alguna razón de ser?

Seguramente la razón es que todos son hechos por mí, y seguramente tiendo por este tipo de historias. Pero ni mucho menos es algo buscado o que tenga que seguir siendo así. Dicho esto, está claro que me gusta la emotividad en el cine, y ésta impregna mis cortos como parte de mi estilo.

 

4-Ahora estás viviendo en Londres y ya has hecho tres cortometrajes en la city, cuál ha sido la máxima dificultad en grabar en otra país que no es el tuyo?

En general, grabar cortometrajes no es difícil a ninguna parte. La prueba de ello es que se hacen a miles cada año. Lo difícil es hacer un cortometraje que funcione o que guste a una gran mayoría de personas. La ventaja que si que tiene Londres es que tiene detrás una industria más grande que funciona mucho más cohesionada y por lo tanto tienes a tu disposición muchas más opciones de gente y financiación. Pero al final, el mejor lugar para hacer un cortometraje es dónde tengas más contactos. Así es como se hacen los cortos.

La gran dificultad de rodar en el extranjero ha sido las diferencias culturales. He tenido problemas con varias personas que en Barcelona serian inimaginables, solo por la manera tan diferente que tiene la gente de ver el mundo.

 

5-Cuál ha sido tu mayor reto a nivel técnico?

He rodado un cortometraje en alta mar, con barcos, y otro que pasa todo dentro de un avión. Estos dos proyectos han supuesto muchos retos técnicos, aunque en el mar fueron sobretodo logísticos, así que me quedo con la preparación de planos en el avión. 

Obviamente, el avión estaba en tierra, pero en todos los planos tenía que parecer que estaba en el aire, así que tuvimos que hacer muchas horas con el director de efectos especiales para planificar cómo rodarlo para no tener problemas en el montaje. Igualmente, al final hacer que en las ventanas siempre se viera cielo acabó siendo una pesadilla!

 

Aquí podemos ver el trailer One Way Flight

 

 

6-Tus cortometrajes han sido premiados en varios festivales, ha sido difícil competir con otros directores?

Hoy en día, en los festivales hay una competencia nunca vista. Gracias a las tecnologías, nunca antes había sido tan fácil hacer un corto y luego enviarlo a festivales. Por ello, los festivales que antes recibían cien cortometrajes, ahora reciben cuatro mil. Y eso ha hecho más difícil que nunca hacer que tu corto se pueda ver. 

 

7-¿Cómo han sido los presupuestos de tus cortometrajes?

La mayoría de los cortometrajes son pagados por los propios productores o directores, pero si que en mi caso hemos conseguido involucrar productoras y lanzar campañas de crowdfunding que han sido un éxito. Igualmente, hemos conseguido hacer por pocos miles de euros lo que se hace por muchos miles de euros. No es fácil. 

Trailer Wounds

 

8-Crees que a mayor presupuesto podrías haber obtenido mejores resultados?

Con mayor presupuesto sí, los resultados serían mejores. Des de mi punto de vista, esto funciona como la relación de la felicidad y el dinero. 

Está comprobado que hasta una cierta cifra – 80.000€ anuales dicen – el hecho de tener más dinero siempre aumenta la felicidad. Pero cuando se rebasa ese límite, esa relación de crecimiento mutuo se pierde y ya no siempre se cumple. 

Con el cine pasa igual. Hasta un cierto presupuesto, casi siempre el hecho de tener más dinero mejorará el resultado, pero también hay un límite en que el hecho de tener más dinero te podría llevar a tomar decisiones que no son las mejores a nivel artístico. 

 

9-¿Cuándo harás tu primer largometraje?

No conozco a nadie que haga cortometrajes que no quiera hacer una película. Todos queremos hacerla. Ya hace un tiempo que trabajo en un proyecto por el cuál estoy buscando financiación y productoras, que siempre es el trabajo más difícil y menos artístico. Cuando encuentras esa gente que confía en ti, hay que darlo todo para hacer la película. Una primera película queda en ti para toda la vida.

 

10-¿Encuentras alguna ventaja en usar los drones en un cortometraje?

Los drones han sido una revolución. Antes, los planos aéreos estaban reservados a las grandes producciones de Hollywood. Hoy, mi primo de catorce años puede tener un plano aéreo en su corto hecho con amigos. 

Ese gran cambio es tan reciente, que pienso que ahora nos encontramos con un abuso de los drones en los rodajes, que se utilizan más por la posibilidad que por motivos artísticos. Son una ventaja, pero solo si los necesitas de verdad.