Entrevistando al director de fotografía Elias M. Félix

 

 

1-Para empezar.. ¿Cómo entraste en el mundo de la fotografía?

Mi hermana rodaba un gran comercial en la calle perpendicular a la casa de mis padres. Bajé y me enseñó el despliegue. Tenía 10 años, quedé maravillado. Tenía muy claro que quería hacer cine, pero no sabía exactamente el qué…

Cuando llegó el momento, tuve la suerte de ser admitido en la ESCAC. Gracias a Jordi Bransuela tuve mi primer contacto con la fotografía, en ese momento se me abrió un mundo por delante y un hambre insaciable por aprender. En segundo curso de la ESCAC surgió la posibilidad de hacer mi primera película como meritorio. Ése fue mi primer contacto directo con el sector profesional.

2-¿Qué es lo que más te atrae de esta profesión?

Al principio la emoción que se vive rodando. Tenía verdadero entusiasmo por rodar.

Actualmente, intentar explicar las cosas con más coherencia, intentar darles mayor expresividad visual y hacerlas un poquito más bellas. Aunque el fin real es seguir adquiriendo conocimientos, aprender de la gente con la que trabajo, adquirir experiencia, aprender, aprender y aprender.

Me siento muy afortunado de hacer lo que hago y poder disfrutar tanto haciéndolo. Cada día es un reto.

 

3-¿Con qué imprevistos te has encontrado a lo largo de tu carrera?

¿Imprevistos? Seguramente es nuestro pan de cada día. Nuestro trabajo, en parte, es minimizar los imprevistos. Cada imprevisto es una lección.

¿Ahora, anécdotas que te dejan en bragas y al productor al borde del infarto? También forman parte de esta maravillosa profesión… La última fue en Marruecos. Nos desplazamos allí para rodar en un decorado de Juego de tronos en el desierto. Al empezar la jornada, el piloto estampó el Drone contra las murallas del decorado… No nos lo podíamos creer… La jornada entera se fue al garete….

 

4-En 2014 tu primer largometraje “Amor Eterno” dirigido por Marçal Forés fue premiado en el Festival Fantástico de Sitges, ¿cómo te sentiste al ver tu primer largo galardonado?

Fue algo bonito. Cuando lo preparábamos o rodábamos en ningún momento pensé en premios o nominaciones. Sino en contribuir de la mejor forma posible a la película y apoyar a Marçal, el director, en todo lo que pudiera. La nominación la recuerdo con ilusión, porque fue algo totalmente inesperado y significaba mi primera exhibición en pantalla grande.

Luego, cuando se expuso, aparte de la satisfacción, lo que recuerdo con más cariño son las horas previas y posteriores, entre amigos y familiares, que se desplazaron a Sitges única y exclusivamente para compartir una sesión de cine. Ese momento, es maravilloso.

Hacemos cine para reunir gente en un mismo espacio de tiempo y lugar; y si la que consigues reunir es la que más quieres, es cuando sientes la magia del cine.

 

5-¿Crees que a partir de “Amor eterno” tu trayectoria cinematográfica ha despegado?

Sin duda. Fue el gran punto de inflexión en mi trayectoria para dar el salto a director de fotografía. Estaré siempre agradecido a Marçal Forés por la oportunidad que me ofreció y la confianza demostrada.

 

6-Este año has rodado para Tomorrowland, ¿cómo ha sido la experiencia de rodar dentro de un set tan marchoso?

Tomorrowland ha sido una experiencia maravillosa. Empezó como una pequeña segunda unidad que cada día de pre crecía. Acabó siendo un rodaje paralelo en igualdad de condiciones. La última jornada se aplazó por previsión de lluvia y tuve el lujo de fotografiar la main unit el día más ambicioso, el golf, equivale a la entrada en el festival, los primeros 50 segundos. Una jornada, despliegue multitudinario y experiencia que recordaré siempre con gran cariño.

 

7-¿Cuál es el trabajo del que te sientes más orgulloso a nivel técnico?

Cada proyecto tiene algo que lo singulariza o al que le encuentro cierto valor. Al final, de los que te sientes más orgulloso no tienen porque ser los mejores técnicamente, sino los que en su conjunto mejor funcionan o más transmiten.

La técnica está bien conocerla, supongo, no me considero muy técnico… pero lo interesante es no estar demasiado pendiente ni atado por ella. Sino poder explorar y extraer algo positivo de los “errores” técnicos.

 

8-¿Tienes algún referente estrella en el que te bases para hacer tus trabajos?

Tengo la suerte de ser joven, con cada trabajo aprendo y conozco referentes nuevos, no dejo de sorprenderme y es increíble el talento que hay por el mundo. Pero sí tengo referentes muy claros que nunca pierdo de vista: Neus Ollé, Harris Savides, Steve Annis, Edu Grau, Todd Hido, Roger Deakins, Saul Leiter, Ryan Mcginley, Lubezki, los hermanos Johansson, y un largo etc.

 

9-¿Qué les dirías a los jóvenes que entran en el mundo de la fotografía, les recomendarías salir de España?

Hay muchos mercados y posibilidades tanto en el país como fuera de él. No por ir fuera lo vas a tener más fácil. Aunque sí es cierto que en el extranjero se te posiciona y considera de forma más rápida. Nadie te conoce, y solo te pueden juzgar por lo que has hecho.

Lo más importante es dominar el máximo número de idiomas posible, (el inglés se da por descontado…) y tener confianza en uno mismo. Doy por hecho que si quieres dedicarte a esta profesión, debes tener criterio propio y algo interesante que aportar.

Si las buscas, las oportunidades aparecen. Creo que es importante focalizar tu energía y tener la capacidad de visionar lo que quieres.

 

10-¿Has utilizado drones en alguno de tus rodajes? (SI) ¿Crees que son una herramienta útil para el sector? (NO) ¿Te gustaría trabajar con ellos?

Si, varios de ellos. Creo que es una fantástica herramienta de trabajo. Se hacen cosas maravillosas y sorprendentes con Drones. Si puedo elegir, prefiero un helicóptero por la emoción de subirme a él. (Núnca lo he hecho…)

Pero bromas a parte, está claro que el Drone suele ser mucho más práctico y versátil, un increíble instrumento de trabajo. Uno de mis últimos videoclips es un plano secuencia en Drone.

 

11-Para finalizar.. ¿Cuáles son tus proyectos a largo plazo?

En nuestra profesión hablar de largo plazo siempre es complicado… Pero lo principal es no dejar de aprender, disfrutar y conseguir proyectos cada vez más interesantes.

Encaro el 2017 con mucha ilusión, deseo que sea un gran año. Me gustaría focalizar parte de mi energía en fotografiar otra película. Voy a tener que llamar a muchas puertas…

Por el momento parece que enero ya se anima y ¡así espero que siga!